Moscú y San Petersburgo

Hace diez días Fitur acogió el Foro Turístico Ruso-Hispano, que contó, entre otras, con la presencia de la viceministra de Cultura de Rusia, Alla Manilova, además del Secretario General de la Organización Mundial del Turismo, Taleb Rifai; así como con el Embajador de la Federación Rusa en España, Yuri Korchagin.

El evento sirvió para hacer balance del recorrido del Año dual del turismo España-Rusia y presentar las líneas y estrategias de promoción de Rusia para los próximos años. Durante el acto se presentaron los programas diseñados por las once ciudades que acogerán partidos de la Copa del Mundo de fútbol que se celebrará en Rusia en 2018: Yekaterimburgo, Kaliningrado, Kazán, Moscú, Nizhni Nóvgorod, Rostov del Don, San Petersburgo, Samara, Sochi, Volgogrado y Saransk.

El foro coincidió con la inauguración en Madrid, el pasado día 20, de la oficina de turismo Visit Russia, que dirigirá Marlene Rodríguez, para promover el turismo entre ambos países. Un acto que fue celebrado en la Embajada de la Federación de Rusia, en Madrid.

Este foro y la apertura de la oficina de turismo confirman el interés de Rusia por incrementar el intercambio cultural entre ambos países y también el flujo de viajeros. Entre sus objetivos se encuentra que España se convierta en el tercer destino más visitado por los turistas rusos en el extranjero en 2017, superando el millón de viajeros que lleguen a nuestro país (en 2016, la cifra se situó en 962.644, un 1,8% más que el año anterior). Una cifra que todavía estaría muy lejos del millón y medio de visitantes rusos que llegó a España en 2013, cifra que después cayó un 38% a causa de la crisis en ese país.

Pero Rusia también quiere incrementar el número de viajeros españoles que disfruten de su diversidad y extensión (hay nueve husos diferentes de horario). Una diversidad que va mucho más allá de ciudades como Moscú y San Petersburgo, donde se desarrollan gran parte de los tours. La delicada situación económica por la que atraviesa Rusia, motivada en parte por las sanciones económicas impuestas desde Bruselas, ha visto en el turismo una importante fuente de ingresos para su país, de ahí que desee incorporarse al «mercado turístico internacional al nivel de nuestro país». Su «diversidad cultural, su naturaleza y su potencial histórico» son sus principales avales para convertirse en un destino diferente y todavía sin explorar por el gran turismo. De momento, en 2016 ya se ha notado un incremento del número de visados para españoles, que ha subido un 25%.

De momento, desde aquí proponemos un recorrido por el país a través de las once sedes del campeonato mundial de fútbol, empezando por las dos ciudades más conocidas: Moscú y San Petersburgo.

Moscú y San Petersburgo

Moscú: En la capital del país, uno de los lugares imprescindibles para visitar es su Plaza Roja, donde se encuentra el monumento a Lenin, uno de los principales artífices de la Revolución Rusa cuyo centenario se celebra este año. No muy lejos de ella, se encuentra el Kremlin, donde tiene su despacho Vladímir Putin, y donde se encuentra su Ejecutivo.

Atravesada por el río Moskvá, navegable, no puede dejar de visitarse el metro de la ciudad, «el palacio del pueblo», tres de cuyas estaciones son patrimonio de la Unesco; la catedral de San Basilio, el parque Gorki, o el Teatro Bolshoi, un icono de la cultura rusa.

El estadio de fútbol que acogerá la final del mundial de fútbol, el 15 de julio de 2018, es el Luzniki, al que se han destinado 534 millones de dólares para su renovación. También se jugará algún partido en el Spartak.

San Petersburgo: La «perla europea», como la llaman, es conocida como la ciudad imperial por antonomasia. Capital del imperio ruso, en ella residieron los zares, que dejaron testimomio de su grandeza através de las construcciones de palacios y edificios religiosos. Fundada por Pedro el Grande en 1703, con el objetivo de convertirla en la «ventana de Rusia hacia el mundo occidental», a lo largo de la historia ha recibidio diferentes nombres, como Petrogrado o Leningrado, en honor al líder revolucionario.

Patrimonio de la Humanidad de la Unesco, es un lugar indispensable para los amantes de la Historia y del Arte, que pueden visitar el Museo Hermitage (reúne más de tres millones de piezas); y de la música, donde además de varias salas de conciertos, se puede disfrutar de la ópera en el histórico Mariinski o en el Mariinski II, equipado con las tecnologías más modernas y que fue inaugurado en 2013, con la presencia de Putin, y que está bajo la dirección artística de Valery Gergiev. Los amantes de la literatura rusa pueden visitar la casa donde vivió Dostoievski.

En el terreno deportivo, el equipo local es el Zenit, que juega en primera división.