Innsbruck, la Capital de los Alpes

Con botas de montaña y zapatos de tacón, aunque pueda parecer una paradoja. Ambas opciones son posibles en Innsbruck, la capital de los Alpes y del Tirol, para disfrutar de unas vacaciones en plena naturaleza porque pocos destinos en Europa pueden presumir de que solo en menos de media hora se puede llegar desde el casco viejo hasta la cima de sus montañas a dos mil metros de altitud.

Practicando el senderismo en los Alpes austriacos o el ciclismo en la especialidad de «mountain-bike» a lo largo de sus decenas de itinerarios en las montañas que rodean a la capital de los Alpes con una ventaja añadida: un programa gratuito de senderismo de montaña. Las excursiones incluyen el trayecto en autobús hasta el punto de salida de la excursión, el alquiler de material y, lo más importante, la presencia de un guía profesional de la AlpinSchule Innsbruck, la más famosa escuela alpina de la capital tirolesa. Y después, una vez acabada la jornada en las montañas, pueden disfrutar de las terrazas de la vieja ciudad, principalmente en la calle de María Teresa, de los restaurantes a la última y de sus bares de copas, una de las mejores apuestas para los jóvenes en todo Austria.

Una recomendación cultural más para disfrutar en el casco medieval de Innsbruck: El El Festival de Música Antigua Promenadenkonzerte ofrece obras de los mejores compositores renacentistas y barrocos, mientras que el Festival de Danza invita a un viaje artístico alrededor del mundo. El patio interior del Palacio Imperial, al lado de la sorprendente Iglesia de la Corte que alberga el mausoleo de Maximiliano I, se llena de música de vals con sus conciertos al aire libre, mientras que en la Marktplatz, a orillas del río Inn, los aficionados al jazz, el swing y el soul tienen una cita imprescindible durante el New Orleans Festival.